viernes, 27 de mayo de 2011

Pollo adobado con yogur

Tenía pendiente de colgar esta receta que es un clásico para mi desde que la descubrí, ni recuerdo cómo. Es una chorrada pero muy útil para dar un toque diferente a las insulsas pechugas de pollo. Se puede presentar de muchas maneras, la pechuga entera, en filete, en trozos o en pinchos.
Ingredientes: 1 pechuga de pollo por persona, aceite, pimentón (dulce, picante o mezcla a gusto), sal, pimienta. Para la salsa: 1 yogur, media tarrina de queso fresco o queso crema, media cebolla, 2 cebollinos, sal.
De fondo os he sacado el establo con las ovejitas fuera, taaan bucólico... (y otra vez la marca del aceite...como veis importado por mis padres claro...)
El adobo tenemos que prepararlo con antelación un mínimo de 4 horas, si no es así simplemente tomará menos el sabor. Para adobar ponemos el pollo (en este caso lo he hecho troceado) con un buen chorro de aceite 2 o 3 cucharadas de pimentón, sal y pimienta.

Por otro lado hacemos la salsa: mezclamos el yogur (para dos personas con medio es suficiente), la crema de queso (la mía llevaba finas hierbas) la cebolla y el cebollino muy picados. Probamos de sal y reservamos en frío.

Freímos el pollo en una sartén sin necesidad de aceite porque el pollo ya lo lleva. También se puede hacer los pinchos antes y hacerlos a la plancha o a la barbacoa. 
A mí me apetecía comerlos con calabacín a la plancha y lo he presentado así: pinchos de pollo y calabacín alternados y acompañados de la salsa de yogur.

Es facilísimo y muy rico, además el pollo queda muy jugoso y tierno por el adobo. Probadlo!

lunes, 23 de mayo de 2011

Bizcocho de frutas confitadas ( Quarkcake)

Cocina para Sel:
Este bizcocho o cake viene con historia, y larga....
Está sacado de un libro de cocina suiza que mi suegra atesora desde hace décadas. La semana pasada ella hizo esta maravilla para la fiesta de la boda, al final se comió de desayuno y triunfó... Ha acabado colgado en el blog por reiterada petición de Sel. Y aquí empezaron mis dudas... " a esta receta le pasa lo que a las galletas, que no es cocina para Ro" Hasta fantaseé con abrir otro blog de repostería. Pero no tengo tantas ideas para llenar dos blogs, y de repostería sé lo justito. Y así acabó esto aquí, con etiqueta propia eso sí. A partir de ahora los dulces que cuelgue se llamarán "cocina para Sel".
Empezamos.
Ingredientes: (He adaptado las medidas a mi molde de 24 cm de largo y de 1 litro. La receta original es el doble exacto de ingredientes para un molde de 30 cm y 2 litros) 50 gramos de mantequilla, 80 gramos de azúcar o fructosa, 7 gramos aprox. de azúcar avainillada, 7 gramos de levadura en polvo, una pizca de sal, 1 huevo, 250 gramos de queso Quark, medio yogur natural (Si no encontráis el queso quark del que ya he hablado alguna vez se sustituye todo por yogur). 300 gramos de harina (la mía es de espelta), 250 gramos de fruta confitada (en la receta original son 400gr) y pasas.
Lo primero es ablandar la mantequilla dejándola a temperatura ambiente o con las manos, mezclamos con el azúcar, el azúcar avainillado, la sal, el huevo, el queso y el yogur. Se mezcla todo bien y después echamos las frutas y la harina con la levadura. Os pongo las fotos, pero que conste que yo me equivoqué y mezclé la harina al principio.
Queda una masa pringosa pero unida. Forramos el molde con papel de horno y ponemos la masa, aplastamos con una cuchara o con las manos.
Metemos en el horno precalentado a 180º en la parte de abajo. En la receta original pone que tarda unos 65 minutos, a mi hora y media.... Se pincha con un palillo largo o cuchillo, si sale limpio ya está.
 Mi casa huele a bizcocho.... no debería de comerlo... en fin... todo sea por la amistad....

domingo, 22 de mayo de 2011

Alimentación y salud

Esta entrada no es una receta. Llevaba tiempo queriendo escribir sobre la importancia de la alimentación no industrial en la salud. Mi hermana me pidió una lista de consejos para cambiar sus hábitos alimenticios. Y salió esto. 


Alimentación y salud

Para cambiar tus hábitos alimenticios no vale con tener una idea aproximada de lo importante que es la correcta alimentación en la salud. Hay que tener una idea bastante exacta.
Lo primero que hay que pensar es que no todo lo que hay en el supermercado es un alimento, igual que nadie duda de que un chicle no alimenta, unas croquetas de bolsa, tampoco.
No todo lo que se come tiene nutrientes que es lo que el cuerpo necesita para su funcionamiento y lo que nos mantiene vivos. Aún así, a base de chicles nadie sobrevive pero sí puedes hacerlo con unas croquetas de bolsa, una sopa instantánea o unas salchichas rellenas de queso. El cuerpo tomará lo que pueda y lo que no pueda asimilar acabará en tus arterias, tu colon, o en tus michelines por citar algo.

En muchas partes del mundo las personas mueren por desnutrición, la relación entre falta de nutrientes y muerte es evidente. En la otra parte del mundo las personas están muriendo por malnutrición. Pero no es tan evidente. Tendemos a creer que sólo es “comida basura” la dieta americana de las hamburguesas, los donnuts y los perritos calientes. Y que el resultado es “sólo”obesidad y fallos coronarios. Si no eres un gordo americano que se alimenta  en el Burger King ya piensas que estás al margen de este tema. Es la primera vez en la historia que la esperanza de vida se ha reducido y no por razones bélicas o de catástrofes. ¿Qué es lo que pasa?
No creo que a nadie se le escape la “epidemia” de cáncer que vivimos desde hace unas décadas. Una de las explicaciones era que vivimos más (ya vamos a tener que dejar de decirlo) y por lo tanto hay más tiempo para enfermarse. Pero precisamente lo más escandaloso es la cantidad de cáncer en gente que no llega a los 60 años. Por otro lado, otra explicación oficial es que ahora hay estadísticas. Bueno, vamos a empezar a contar desde que las tenemos y vemos como no paran de subir.

Lo importante dentro de la comunidad médica es curar, claro. Pero, ¿qué pasa con la prevención? ¿Por qué no sabemos de dónde nos vienen las enfermedades? ¿Son todas producto de la mala suerte?
Para mí hay dos grandes culpables en las muertes de la sociedad occidental, paradójicamente relacionadas con la salud. La primera, la industria farmacéutica. Culpable por omisión. Cada vez hay más conciencia sobre los intereses que les mueven y la mafia que a veces suponen.
Y la segunda, culpable en primer grado. La industria alimenticia. Y aquí me meto. Está claramente demostrado lo perjudicial de las grasas trans. Aceites transformados químicamente, alejados de cualquier nutriente, que se utilizan porque son baratos y se mantienen mucho tiempo. Las grasas hidrogenadas son malas. Y no hablo sólo del corazón por si eso fuese poco, es que hablo de cáncer. Estas grasas son inflamatorias. Los tumores necesitan inflamación y riego sanguíneo para crecer. Los picos de índice glucémico (azúcar, glucosa, harinas refinadas…) son un buen caldo de cultivo para regar un tumor.

Nadie hace nada. ¿Por qué? Primero porque no son tóxicas literalmente. No te mueres al tomarlas (directamente) ni te quedas ciego. Es decir, no son como el famoso caso del aceite de colza en España. Y segundo porque la industria alimenticia tal y como la conocemos no sobrevive sin ellas. Industria alimenticia y grasa hidrogenada son coetáneas en el tiempo ¿Quién se imagina unas galletas, croquetas, sopas… hechas con aceite de oliva virgen o con cualquier otro aceite virgen sin subir el precio?
Y otro ejemplo cristalino, cómo sobreviviría la industria sin los conservantes químicos. Ante esto, tienen una explicación muy lógica aparentemente. Los conservantes son buenos porque sin ellos habría riesgo de intoxicación por alimentos en mal estado. Claro, si haces algo hoy y me lo vendes dentro de tres años pues sí, puedo ponerme enfermo. El caso de la mermelada es muy claro. La conservación de frutas en azúcar, al igual que la conservación de encurtidos, salados, ahumados se utiliza desde siempre y es por sí misma suficiente para mantener los alimentos. ¿Por qué añadir más conservantes artificiales? Pues para que duren más tiempo de lo normal.¿Y por qué? Porque a las industrias les sale más barato. Y porque hacen cantidades tan grandes que no pueden permitirse el lujo de que se echen a perder. Se curan en salud, ellos, claro.
Pero todo tiene que estar regulado, hay leyes a nivel europeo que vigilan lo que comemos. Por eso hay ratios. Es decir, de este conservante (que suenan así: nitratos, benzoatos, cloruros, disulfitos…) sólo se puede echar un tanto por ciento, de esto otro hasta aquí y así sucesivamente. Si fuesen inocuos está claro que no habría regulación, si la hay es por algo. Pero lo más importante es que esos estudios se hacen tomando cada conservante por separado. Pero qué ocurre cuando todos los alimentos que consumimos tienen productos químicos. Todos. Y qué ocurre cuando eso es a lo largo de toda una vida. ¿Puede el cuerpo acaso asimilar los nitritos? No, no los asimila. ¿Los expulsamos limpiamente? ¿Tal y como entran salen sin dejar residuos?

Es una cuestión de cantidad, las leyes europeas nos dan la pista. Ahora abre tu nevera y lee cada etiqueta. Tómate tu tiempo. Por cierto, los conservantes son la E- con un número (E significa Europa que es quien regula). Todo lo que se compre hecho lo lleva. No todos los alimentos, si no todos los “alimentos” industriales. Y ahora busca estas palabras: grasas hidrogenadas, grasas parcialmente hidrogenadas, grasa vegetal (suena mucho mejor). Ahí tienes las trans. ¿Te has dado cuenta? En todo. Incluso en las leches de continuación de los bebés que es lo más sagrado. ¿Se limita la comida basura a las hamburguesas? Pues no. Por curiosidad, ¿tienes un bollito marca Codan en casa? Échale un ojo y descubrirás el resumen de la comida basura.
Ante todas estas críticas a las que tiene la industria que enfrentarse van haciendo lavados de cara a cada cual más original. Ahora nos venden productos enriquecidos. Leche con Omega 3. En lugar de dar pasto a la vaca para que su leche tenga Omega 3, se le pone extracto de aceite de pescado. Hay una publicidad increíblemente astuta y engañosa. Y ni hablar de los productos Light…

De repente una parte de la industria, los mismos que por otro lado te meten grasas espantosas en otros productos, y glucosas en todo lo que puedas imaginar, te venden “sus productos sanos”. Todo y digo todo (caramelos, chicles, medicamentos…) donde ponga “sin azúcar”o “sin azúcares añadidos” contienen una mezcla bomba de edulcorantes artificiales. El Aspartamo (E951) y el Acesulfamo K (E950) son las estrellas del sarao. Se han escrito ríos de tinta en torno a ellos, miles de estudios hablan de su riesgo a nivel neurológico, mientras que otros nos hablan de lo inocuos que son. ¿Dónde está la verdad? Pensemos. La demanda de productos que no engorden pero que estén igual de dulces es enorme. Aplastante. La gente quiere comer dulce sin engordar. La industria lo sabe y se lo da. Si ahora se prohíben esos edulcorantes ¿qué hacen? ¿cómo satisfacen esa demanda? Impensable. ¿Te fías de las buenas intenciones de Coca Cola, por ejemplo? De la industria alimenticia en general?
Y no puedo no hablar de otra estrella mediática: El glutamato monosódico (E621). Se le considera el culpable de la epidemia de obesidad actual. El glutamato es un potenciador de sabor artificial. Podéis encontrar en Internet informaciones divertidísimas pro-glutamato tales como: “el glutamato está presente de forma natural en muchos alimentos” ¡Es para morirse de la risa! Una cosa es el natural y otra el que hacen ellos en laboratorio desde los años 60 que produce un estallido de sabor en la boca y que además es adictivo. El E-621 no existe en la naturaleza.

Abre la nevera otra vez. Busca este aditivo. En todo. ¿Por qué? No se puede utilizar la excusa de la conservación, ¿para qué sirve? Para que la comida esté más buena siendo de peor calidad. Y no está limitado a los restaurantes chinos que son la cuna del glutamato.
Vete a los fiambres en el supermercado y compara calidades y precios. Los de alta calidad no llevan glutamato (aunque hay excepciones). Ni un buen paté. Ahora mira un espetec “Casa Tarradellas” o uno de sus sabrosísimos patés de pimienta. Plagados. Mala calidad, producción industrial, sabor buenísimo, precio bajo. Un éxito.

¿Te has dado cuenta que no se puede parar de comer un espetec cuando empiezas a partirlo? Ni el paté, ni los gusanitos, ni las patatas fritas sabor jamón (cualquiera), ni muchas de las aceitunas, ni, ni…… Lista inacabable. Y no sólo es que no puedas parar de comerlas es que no te sientes saciado. Explosión de sabor- Sensación de no estar lleno- No poder parar de comerlo. Eso es el glutamato. Y los mayores adictos, los niños.

Vale, dicho todo esto, ¿ahora, qué hacemos? ¿qué se puede comer? Muy fácil, se puede comer todo lo que tu abuela hubiese echado en la cesta de la compra (pasemos por alto la posguerra y que no había nada que echar a la cesta de la compra…) En otras palabras, todo lo fresco: carne, pescado, frutas y verduras, leche, huevos, mantequillas... Todo lo que no haya pasado un proceso industrial. Si tienes tiempo y ganas puedes leer etiquetas y descubrirás que algunas marcas (más caras por lo general) y algunos productos bio (no siempre) también venden “alimentos” en el sentido estricto de la palabra. El tema da para cientos de libros y horas de aclaración. Habría que hablar también de necesidades nutricionales como la importancia de los aceites esenciales, los omegas, el por qué de la verdura y la fruta, alimentación anti-cáncer etc… Hay muchísima información para quién le interese. Con estas páginas sólo he tratado de despertar un poco de interés y de conciencia sobre un tema de salud pública.
Cada vez hay más conciencia, más consumidores informados y más demanda de productos sanos. ¿Y cuál es el efecto? A la  industria no le queda más remedio que amoldarse. Viven de nosotros, si no hay demanda, no hay oferta. Os pongo un ejemplo muy claro. Desde hace muy poco se ha producido una gran demanda sobre desodorantes sin productos químicos, o cosmética sin parabenos (provienen del petróleo). Los consumidores informados se han acercado a los herbolarios a comprar productos alternativos. ¿Y qué ha pasado? Que marcas tan famosas como Garnier o Sanex han sacado sus líneas de productos no químicos. Está demostrado, los que mandamos somos los que compramos. Y hay más ejemplos, bollería sin grasas trans anunciados por Eroski, lo que es muy común por cierto en otros países europeos. La industria seguirá existiendo porque no podemos cultivar cada uno de nosotros sus tomates y tener nuestras vacas, y ellos irán a sacar beneficios claro está. Pero hasta ahí, estando informados y siendo conscientes les obligamos a adaptarse.


Os paso unos pequeños consejos, para saber por dónde empezar:
1-      Las grasas trans. Utilizar en exclusiva aceites vírgenes. De oliva, de girasol, de lino… Los 0,4; 0,1 etc.. tienen mezcla con refinados. Las margarinas hay que desterrarlas del frigorífico, son engañosas a más no poder. Al ser vegetales se venden como sanas para el corazón, deberían meterles en la cárcel. Es exactamente lo contrario. Tan sólo las margarinas de grasas no hidrogenadas (son rarísimas) son buenas.
2-      El azúcar. A ver, esto es una cuestión nutricional. Trata de reducirla al máximo, el azúcar riega los tumores. Eso sí, no lo sustituyas por edulcorantes artificiales  porque saldrás de Málaga para meterte en Malagón. Haz el esfuerzo para reducirla simplemente. Aunque es mejor el azúcar moreno, en cuanto a índice glucémico que es lo que importa da igual. Incluso la miel lo tiene elevado, la diferencia es que la miel al menos tiene nutriente muy buenos. Hay alternativas como el sirope de ágave que se parece a la miel y es buenísimo.
3-      Las harinas refinadas. Fuera de la dieta. No sirven para nada más que para subir la glucosa en sangre y engordar. Son alimentos vacíos. El pan blanco carece de nutrientes porque está tan refinado que daría igual comerse un cartón. Come pan con cereales integrales, semillas, centeno, espelta, etc…
4-      Introduce en tu dieta el arroz y la pasta  integral, estarás llenando tu cuerpo de nutrientes. El arroz integral es más pesado de hacer porque tarda mucho en cocerse, pero la pasta no.
5-      Reduce la carne roja. Es sabido que por el tipo de producción de la carne tiene mucha toxina, antibióticos y los animales no son alimentados correctamente. Que no sea el centro de tu dieta, que sea el acompañamiento de la verdura y no al revés.
6-      Aumenta la ingesta de pescado, sobre todo de peces pequeños que están menos contaminados.
7-      Lava bien frutas y verduras o cómpralas biológicas para evitar en la medida de los posible los pesticidas.
8-      Tira a la basura las pastillas de caldo concentrado, son glutamato y grasa trans.
9-      No compres aquellas cosas que se pueden hacer fácilmente como mayonesas o salsas de tomate.
10-   Huye sin excepción de todo lo Light. Donde ponga “sin azúcares añadidos” o “sin azúcar” tiene aspartamo. Cuidado con los yogures con sabores sin azúcar. Como he dicho, no hay excepción.
11-   Compra aquellas mermeladas que no lleven glucosa ni conservantes.
12-   Aumenta paulatinamente los cereales en tu dieta. Puedes tomarlos en el pan (no refinado) o en el desayuno siempre y cuando no estén tostados ni inflados. Cómpralos de herbolario en copos sin tostar. Los de marcas comerciales están todos tostados con lo que se han cargado sus nutrientes y tienen que añadírselos artificialmente.
13-   Modera el embutido, el que no es de buena calidad viene con muchos conservantes y la mayoría de las veces con glutamato.
14-   Toma agua mineral de mineralización débil, es fundamental para arrastrar las toxinas de tu cuerpo. Si está mineralizada (da igual que te digan que tiene calcio y no sé que más) no limpia (ni adelgaza) y los minerales crearán residuos en tu cuerpo como piedras en el riñón.
15-   Fuera de casa no podrás controlar todo esto, pero dentro sí.
16-   Utiliza la lógica, te ahorrará tiempo a la hora de leer etiquetas.
17-   Puedes darte cientos de caprichos sin hacerte daño si estás bien informado.
18-   Aprende a cocinar.
19-   Infórmate aunque sólo sea para contradecir todo lo que acabas de leer.
20-   Saber lo que comes es un derecho.¡Qué aproveche!






sábado, 21 de mayo de 2011

Pastel de cebolla y queso

Esta receta está sacada de otro blog llamado "mi recetario".
Después de hacerla tal cual lo que cambiaría es el bacon. Echaría menos o directamente probaría sin él. Está bueníiiisimo pero es demasiado calórico.
Ingredientes: 1 lámina de masa quebrada (ved la entrada anterior),  2-3 cebollas (pequeñitas), 200 gramos de queso rallado (por favor, nada de queso rallado comprado que viene con asquerosidades, comprad trozos de queso y ralladlo vosotros), 3 huevos, bacon crudo a gusto (con 4 lonchas es suficiente) un paquete pequeño de nata líquida, sal y aceite.
Lo primero es pochar la cebolla a fuego bajo-medio cortada en juliana o cuadraditos. Cuando esté transparente, sacar y escurrir. Es importante que no quede grasiento. Escurrid con papel de cocina si es necesario.
Se pone encima de la masa horneada unos 15 minutos (entrada anterior). Cubrid con un poco de queso rallado.
Por otro lado se baten los huevos con la nata (y si se quiere sal, yo no) y se incorpora.

Ahora ponemos el bacon y metemos en el horno unos 15 minutos más hasta que cuaje la nata.
Sacamos del horno y echamos el resto del queso.
Con 10 minutos más es suficiente. Si al sacarlo el bacon ha soltado mucha grasa, secad con papel de cocina que es mano de santo. Se sirve caliente, mejor con ensalada. Si sobra se guarda en el frigo y se calienta en el microondas.
Es una tentación brutal... y huele...ufff

Añadido el 22 de Junio:
Aquí tenéis de nuevo el pastel de cebolla y queso esta vez sin bacon.

Masa quebrada para pasteles salados

Esta es una de las recetas que tenía pendientes de subir. Estoy investigando el tema de los pasteles salados y la receta base es ésta. En otra entrada colgaré después el pastel que hice de cebolla y queso. Tengo pendiente colgar también la masa quebrada para dulce. Voy a ello.
Ingredientes: 200 gramos de harina, una pizca de sal (como luego el pastel es salado no os paséis con la sal en la masa), 100 gramos de mantequilla, un huevo y el agua necesaria (luego lo explico)
Hacer masas parece complicado pero es muy fácil. En un bol grande se pone la harina tamizada (pasada por un colador grande para que no haya grumos), la sal y la mantequilla cortada a cuadraditos. Hay que trabajar la mantequilla con la harina en las manos hasta que la primera quede disuelta y se haya formado una especie de arena. Ese es el punto, fijaos en la foto.
Después añadimos el huevo entero y hacemos lo mismo.

Aquí hay que empezar a formar una bola, y el tema del agua es el siguiente. No hay una cantidad exacta que se deba echar, depende del tipo de harina, de la humedad y hasta del día. A mí con el huevo me fue suficiente para formar la masa sólo añadí un pelín de agua y yo creo que ni era necesario. Echad de poco en poco, sin pasarse que no quede pringosa. Se tiene que formar esto:

La masa quebrada no es una masa como la de pizza o la de pan, no es elástica. Se estira con el rodillo en una superficie enharinada. Si ves que aún así se queda pegado y no puedes levantarla para ponerla en el molde, nada de pánico. Vuelves a formar una bola y pones en la mesa un papel film (el plástico para tapar los alimentos vamos), así es facilísimo manejar la masa. Para ponerla en el molde haces lo siguiente: La levantas con el plástico y la pones dada la vuelta en el molde (el plástico para arriba), lo retiras y listo.
No me ha quedado perfecta y en algunas partes he hecho corta-pega. Luego se mejora los bordes cortándolo o igualándola con un cuchillo.
Y aquí viene un truco importante. Si el relleno es sólido (verduras, carne,...) se pone directamente encima y se lleva al horno, pero si es líquido no!! Hay que hornearla aparte. Para que no crezca la masa lo que se hace es poner papel albal y encima algo que haga de peso, por ejemplo garbanzos o judías. Se mete al horno precalentado a 180º 15 minutos.

No tengo foto de la masa sola. La receta que hice es pastel de cebolla y queso. Mirad la siguiente entrada :-)

sábado, 26 de marzo de 2011

Pavo con cítricos

Lo sé... más de un mes sin colgar nada... Bien, diré en mi defensa que ando con la cabeza en otros lares y hasta aquí puedo leer ;-)
Estamos de primavera subida, si bien hace una semana empezó lloviendo y me tenía totalmente deprimida ahora hace un sol alucinante y estoy de mucho mejor humor. Y me ha dado por la cocina otra vez... Estaba buscando una receta de pavo que me convenciese, encontré varias con cítricos y he terminado haciendo un mix y aportando de mi cosecha. Ayer hice este experimento sin saber si iba a resultar comestible y nos ha encantado!!
Ingredientes:
1 ó 2 filetes de pechuga de pavo por persona,  un chorro de caldo, un poco de mostaza antigua (nada de esa mostaza amarilla fosforita tipo Burger..), romero, tomillo, un limón, una naranja, sal, pimienta y aceite virgen de oliva.
Lo primero que hacemos es precalentar el horno a 180º. Lavamos con agua y jabón el limón y la naranja. La piel de los cítricos viene plagada de pesticidas porque normalmente no se comen, por lo que no hay que olvidar nunca lavarlas bien si se van a consumir (por ejemplo en repostería). En un mortero mezclamos: La piel de un limón y media naranja, un poco de tomillo, un poco de romero, sal, pimienta, un poco de mostaza y un chorro de aceite. Con esta mezcla untamos bien los filetes de pavo y los ponemos en una fuente para el horno.
Echamos un chorro de caldo y un poco de zumo de limón y naranja, llevamos al horno y tardará en hacerse entre 20-30 minutos dependiendo del grosor de la carne y de la fuerza del horno, Cada 10 minutos más o menos miramos que no se quede seco y le echamos su propio caldo por encima, si es necesario se añade más caldo y zumo de limón, de naranja o de los dos.
Decoramos con unas rodajas de las frutas y servimos rápido que se enfría enseguida..

domingo, 20 de febrero de 2011

Crema de champiñones. Salsa de champiñones

Hoy toca receta dos en uno. Aquí en Suiza se hacen muchas salsas para acompañar carne. El plato típico, o la forma típica de comer, consiste en carne con salsa (que no carne en salsa), verduras, patatas (al horno, en puré, fritas...) y una ensalada aparte. Es un poco sota, caballo y rey que se dice en mi casa. Pero sacando lacosas buenas, hacen unas salsas buenísimas. Claro, que aquí vienen mis recelos, "lleva aromat seguro..""con qué aceite la habrán hecho.." "esto es de sobre.." "demasiado buena aquí hay gato encerrado" ajaj Cada loco con su tema. Por cierto, el Aromat es una especie de Avecrem en polvo que lo echan en todo y que por supuesto no es otra cosa más que glutamato y grasa trans.
Bueno, pues he descubierto que yo también puedo hacer una salsa demasiado buena y sin gato encerrado... Salsa de champiñones y bacon. Y cuando la descubrí, pensé que haciéndola menos espesa y menos fuerte podría tener una crema de champiñones buenísima. Y con esta empiezo: Crema de champiñones.
Ingredientes para una persona ( es que entre semana como sola y me cocino para mí misma...)
150-200 gramos de champiñones, media cebolla, 2 o 3 tiras de bacon (cuidado con el bacon que viene en paquetes y de marcas muy conocidas que va plagado de todo, mirar el que menos lleve o pedírselo directamente al charcutero que suele ser mejor) media taza de caldo o un poco más (verduras, pollo..da igual), aproximadamente medio vaso de nata, una pizca de harina, un chorro de vino blanco (opcional, yo no tenía), sal y pimienta.

Después de lavar bien (debajo del chorro del agua, pero no se dejan en remojo) y secar los champiñones se cortan en láminas no muy finas. Igual con la cebolla. Cortar el bacon en trozos reservando uno más grande para decorar.
Con un poco de aceite (poco que luego el bacon suelta) freimos la cebolla y los champiñones. Después añadimos el bacon hasta que se tueste sólo un poco. Retiramos la tira más larga con la que vamos a decorar. 

Añadimos un poco de harina para que espese, si se tiene vino echamos un chorrito y después cubrimos con el caldo.
Dejamos que se haga a fuego medio-bajo unos 15 minutos. Al final añadimos la nata, probamos de sal y pimienta.
Pasamos por la batidora a potencia alta. Si quieres se puede pasar por el chino o simplemente por un colador grande (presionando con una cuchara de madera) para que quede más fino. Se decora con la tira de bacon.

Para hacer la salsa de champiñones: Los ingredientes son los mismos y el proceso también, lo único es que debe quedar más espesa y con sabor más concentrado. Para conseguirlo echaremos menos caldo, añadimos un poco más de harina o maicena (una chucharita) y dejamos evaporar más el líquido. Después de triturarlo lo pasamos por el chino o el colador. Se pone en una salsera también decorado si queremos con bacon y perejil, y quedamos como unos profesionales... Cuando haga la salsa otra vez pongo la foto que hasta una salsera me he comprado...
Añadido el 18 de Marzo:
Lo prometido es deuda....